Cuando se trata de colgar cuadros, No colgarlo a la altura adecuada es el error más común!! Aunque muchos piensan que puede hacerlo cualquiera, la verdad es que no es tan fácil. Por lo general suelen colocarse demasiado arriba, además de ser incómodo genera una sensación extraña y lejana, como si se deformara el cuadro sin crear una armonía en el espacio que deseamos ambientar.

La altura de los cuadros en una habitación debe ser congruente con la decoración del conjunto del hogar. Para lograrlo, solo hay que seguir una regla básica: colocarlos a la altura de los ojos o ligeramente por encima del nivel de visión sin que haya que estirar el cuello o bajar la mirada.

Si vas a colocar cuadros agrupados, asegúrate que respondan a algún orden o proporción. Lo ideal es que tengan algún punto de referencia ya sea alineados por arriba, abajo o al centro.

Agruparlos siempre es buena idea; en línea, verticalmente, de forma simétrica, en cruz o formando figuras geométricas. Por ejemplo, en espacios reducidos deben colocarse en vertical con la intención que el techo parezca más alto.

Si lo que quieres es crear un fuerte impacto visual, déjate llevar por el desorden y sé creativo. Porque los cuadros colocados al azar y en distintos tamaños dan una imagen fresca y divertida.

Hablando de piezas con un tamaño importante, dales el protagonismo que se merecen!!!  Reserva un lugar privilegiado de tu casa, para que resalte su importancia, puede ser una pared principal como por ejemplo la sala, y de preferencia que este vacía.

Por último, es importante saber que los cuadros que van encima del sofá o de alguna cómoda  nunca deben ser más anchos que estos, por lo que deben colocarse a una distancia de entre 15 y 45 centímetros. Ni pegado al mueble ni demasiado cerca del techo.