No es lo mismo vivir en un departamento con todo integrado que en un piso de grandes dimensiones o un unifamiliar. Entonces, ¿por qué nos empeñamos en poner un gran sofá en cualquier lugar?

La clave está en adaptar el sofá al espacio disponible en cada casa. Es muy fácil, solo sigue estos pasos…

1. ¿Cabe por la puerta?

Lo primero es lo primero. El resto de las decisiones sobre tu sofá son discutibles (color, forma, tejido), pero antes que nada debes conseguir que entre por la puerta!!!

Mide la altura y el ancho de todas las puertas, tanto dentro y fuera, a través del cual tendrá que pasar. No olvides tener en cuenta las dimensiones de los pasillos interiores, ascensores, escaleras, accesorios tales como molduras decorativas, plafones y barandales que podrían limitar la entrada y ser obstáculos para la circulación.

Si quieres celebrar una ocasión especial el día que llegue el sofá, mide bien el espacio y no olvides comprobar, antes de comprarlo. ¡Los centímetros cuentan!

2. ¿Qué uso le darás?

No creas que es una pregunta absurda. Es fundamental saber cuántas personas van a usarlo a diario, si hay niños, mayores o mascotas en casa, si lo vas a poner en una sala para ocasiones especiales o en la sala de televisión en la que habrá maratones de películas, o incluso si hará las veces de cama para invitados inesperados.

Aunque principalmente debes tener claro que el propósito principal de un sofá es la comodidad, así que asegúrate de probarlo al hacer tu elección.

3. ¿Cuánto espacio tengo?

No solo nos referimos al tamaño de la habitación, sino a la cantidad de espacio que vas a destinar al sofá.

¿Pondrás otros sillones, repiceros? ¿Vas a poner mesitas ocasionales a ambos lados o una de centro?

Todos estos elementos son factores decisivos y debes tenerlos en cuenta para no saturar el espacio con un sofá demasiado grande.

4. ¿Dónde lo vas a colocar?

Si te mudas a menudo, no debes comprar un sofá específico pensado para un lugar concreto. Una buena opción es comprar uno que pueda usarse como separador de ambientes.

Aunque quedan bien pegados a la pared, comprueba la altura y asegúrate de que no entorpece la visión.

Y si te gusta cambiar los muebles muy seguido, elige un sofá tan versátil como tú.